Garoña: ¿Cese definitivo o Resurrección?

El Gobierno prevé aumentar la vida de las nucleares de 40 a 60 años

El cierre de la central nuclear de Garoña podría ser reversible «en los próximos meses»Así lo ha afirmado el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria.

La reforma eléctrica elaborada por Industria incluye la ampliación de la vida de las centrales nucleares de 40 a 60 años.

La central nuclear de Garoña sigue parada, aunque podría no ser definitivo.

Con la orden ministerial de cierre sobre la mesa, Gobierno y empresa dejan abierta la puerta a una renovación de la actividad amparados en un posible cambio normativo y en que el cese es por motivos económicos y no de seguridad.

De esta forma continúa la incertidumbre sobre el futuro de la planta más antigua de España. 

Garoña carece de licencia para operar, pero podría volver a funcionar si se solicita una nueva licencia

El Gobierno de Rodríguez Zapatero decretó en 2009 el cierre de la central para el 6 de julio de 2013. Por aquel entonces Nuclenor había solicitado una prórroga de diez años de actividad, pero a pesar del informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear, los socialistas pusieron fecha de cierre a Garoña.

Por su parte el Gobierno de Mariano Rajoy prometió electoralmente el no cierre de Garoña, defendiendo lo que considera un símbolo de la energía nuclear para usos civiles cuyas inversiones llevan al camino de desaparecer, así pues el Ejecutivo del PP sigue en su empeño de que Garoña no se cierre.

Y así continúa ya que el Gobierno, va a «cambiar la normativa» para lograr que la central, ya sin licencia para operar pueda volver a generar electricidad.

Lo que está claro es que Garoña ha sido cerrada, el secretario de Estado de Energía, Alberto Nadal, firmó in extremis la orden de cese de explotación de Garoña, ahora bien como después confirmó la vicepresidenta del Gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, el cierre se produce por razones económicas y no de seguridad, con lo que la central podría volver a funcionar. Para ello, Industria «va iniciar las modificaciones normativas necesarias» para «contribuir» a que pueda volver a su actividad, señaló la vicepresidenta.

Concretamente en el reglamento sobre instalaciones nucleares y radiactivas que se modificará en un real decreto-ley y dará un año de plazo a centrales que se cierren por razones económicas para solicitar una nueva licencia.

Con todo esto cabe suponer que a día de hoy lo único que puede hacer que Garoña continúe en funcionamiento es una nueva licencia, como la que se concedió 44 años atrás. Está claro que resucitar Garoña no es tan fácil y de hacerse sería la primera vez que puede ocurrir en el mundo.

Nuclenor prevé un cambio de condiciones que hagan posible el reinicio de la central

Nuclenor, la empresa que opera la central nuclear de Garoña, en Burgos, ve «previsible» que cambien las condiciones en las que pueda funcionar la planta, y se pueda «revertir» la situación de cese de actividad en la que se encuentra, oficialmente, desde el pasado 6 de julio.

Así lo confirman fuentes de esta empresa, participada por Endesa e Iberdrola, al ser preguntadas sobre los cambios normativos que tiene en marcha en Ministerio de Industria, y que, de seguir adelante tal cual están planteados, facilitarían la reapertura de Garoña y marcarían un precedente para el resto de nucleares.

Nuclenor «está aplicando» la Orden Ministerial sobre el cese de la planta, pero «mantiene la central en óptimas condiciones de seguridad para, si las condiciones de explotación cambian, solicitar el reinicio de la actividad». La empresa subrayó el carácter «económico» del cese de Garoña porque las actuales condiciones de explotación no son «rentables» para la compañía. Esas condiciones atienden, por una parte, a la nueva fiscalidad para las nucleares, que entró en vigor en enero de 2013, y que el Gobierno podría modificar en el marco de la reforma eléctrica en una línea previsiblemente beneficiosa.

Y por otra, la circunstancias en las que Nuclenor pueda solicitar al Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) el reinicio de la actividad de Garoña, cuyo cese fue decretado por el anterior Ejecutivo socialista para el 6 de julio de 2013.

En ese sentido, Industria acaba de modificar el texto de un proyecto Real Decreto de tal manera que se rebajarían las exigencias a Nuclenor para solicitar el reinicio de la actividad.

Ese proyecto de Real Decreto, que está pendiente de informe no vinculante por parte del CSN, recoge que Nuclenor tendría que pedir un permiso de renovación, y no una nueva autorización -bastante más exigente-, para volver a explotar la central.

Fuentes de Nuclenor inciden en que sus «expectativas» pasan porque esos dos escenarios que, actualmente «no hacen rentable» Garoña, «cambien».

Al mismo tiempo, subrayaron que hasta que esas nuevas condiciones no estén aprobadas no estudiarían por cuánto tiempo solicitar una renovación de explotación, y negaron que el periodo valorado, de momento, sea por diez años.

Nuclenor mantiene al completo la plantilla de Garoña, a pesar de que su actividad cesó en diciembre de 2012 antes de que entraran en vigor las nuevas tasas a las nucleares, y «la tiene puesta al día, y con periódicas pruebas de mantenimiento, pensando en que vuelva a funcionar».

Los grupos ecologistas en contra de la reapertura de Garoña.

Greenpeace, amplia su denuncia del caso Garoña ante la Audiencia Nacional, denuncia la vulneración del principio de seguridad jurídica y pide la nulidad de pleno derecho de la reapertura de Garoña.

La organización ha presentado ante la Audiencia Nacional una petición de ampliación del recurso que la organización ecologista mantiene contra la orden de reapertura de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos), dictada por el Gobierno en junio de 2012 para anular la orden de cierre aprobada por Rodríguez Zapatero en 2009.

Esa petición de ampliación consiste en la inclusión de la orden de cese definitivo aprobada por el Ministerio de Industria. Ante este hecho Greenpeace anunció que tomará las acciones legales oportunas para que no prospere ninguna medida que pretenda evitar el cierre de la central nuclear.

«Se ha vulnerado total y absolutamente la seguridad jurídica y la participación pública, en materia nuclear y medioambiental», ha declarado Raquel Montón, responsable de la campaña Nuclear de Greenpeace. «Además el Ministerio de Industria va a ser  reincidente porque está tramitando de manera anormal una Directiva europea en materia de seguridad nuclear».
Asimismo, Greenpeace ha recibido la solicitud de comentarios para una
«segunda» vuelta en la adaptación a la normativa española de la Directiva 2011/70/Euratom. En esta normativa de Proyecto de Real Decreto para la gestión responsable y segura del combustible nuclear gastado y otros residuos radiactivos se incluye un párrafo específico (página 2, segundo párrafo) que podría permitir la renovación de la licencia de Garoña. La organización ecologista ya está trabajando en la elaboración de las alegaciones a este proyecto.

«En la orden de cierre de la accidentada nuclear de Vandellós el Ministerio de Industria justifica el cierre definitivo por motivos económicos, y 23 años después, el mismo Ministerio justifica la reapertura de la nuclear de Garoña por motivos económicos», ha concluido Montón.

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