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 Fabra quiere negociar una reducción del ‘céntimo verde’ para la industria

La cogeneración advierte del cierre de plantas si prospera una tasa del 6%.

Todos los sectores alertan de los efectos de la anunciada reforma energética, pero si hay una clara actividad perjudicada es la gran industria, ya que se le penaliza a través de lo que producen y de lo que compran. Por ello, el presidente de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, ha manifestado su intención de negociar con el Ministerio de Industria una nueva rebaja del céntimo verde al consumo de gas que se aplicará, entre otros, a la industria cerámica.

El Gobierno regional ya consiguió una rebaja de un 30% por ciento respecto a las previsiones iniciales en esta tasa. El presidente de la Generalitat destacó que «se va a seguir defendiendo al sector cerámico y trasladando la inquietud compartida de que sólo siendo competitivos se puede apostar por este sector».

Fabra se mostró consciente de la «importancia» que tiene apostar por los sectores productivos, «por aquellos que están creciendo como base para nuestro crecimiento económico y para la creación de empleo» como es el caso del sector cerámico.

El presidente de la Generalitat recalcó que es un sector que ha crecido “mucho” en los primeros meses del año y que está superando lo que fue una “crisis profunda como todo lo vinculado con el sector inmobiliario”.

Por su parte, la Asociación Española de Cogeneración (Acogen) espera que el debate parlamentario que se abre tras el anuncio de la reforma en el Anteproyecto de Ley sirva para modificar varios aspectos porque demuestra que existe un gran desconocimiento del sector. Y es que la cogeneración cuenta actualmente con una rentabilidad de un 7%, pero si se aplica una tasa del 6% a la producción y además tienen que costear el céntimo verde aplicado al gas natural su rentabilidad se quebrará en negativa.

De ahí que esta asociación tema que si sale la reforma en los términos actuales no quede más remedio que el cierre para muchas industrias, que habían utilizado la cogeneración para poder sostener los costes eléctricos, no para convertirse en generadores. La asociación cree que tiene que haber un régimen para la cogeneración porque es una actividad industrial, aunque se le haya metido en el saco del régimen especial.

El problema que se presenta a la cogeneración es que no tiene posibilidad de repercutir la nueva tasa, como previsiblemente hará el sector eléctrico. A eso hay que sumar que la industria debe afrontar un impuesto eléctrico del 6% y se le encarecerá el gas un 7% por la imposición del céntimo verde.

Además, Acogen lleva pidiendo un encuentro con el secretario de Estado de Energía, Fernando Martí, desde el pasado mes de enero y no se vieron con él hasta casi nueve meses después, cuando se trata del 20% de la demanda del país. Desde todos los sectores sorprende la forma en la que finalmente se ha presentado la reforma, respaldada por un breve borrador de Anteproyecto de Ley y sin una negociación previa, a pesar de todas las peticiones realizadas.

Preocupación por cómo puede afectar al precio de la luz

La gran industria teme un sobrecoste de la energía si las eléctricas repercuten las nuevas tasas al consumidor final. La Asociación de Empresas con Gran Consumo (AEGE) explico una posible subida en el precio de la energía puede afectar a sus exportaciones y competitividad.

Y es que los grandes consumidores industriales han visto cómo entre el 14 y el 17 de septiembre, el mercado de futuros ha experimentado bruscas subidas.

En AEGE existe el temor de que el sobrecoste sea repercutido directamente sobre el consumidor industrial, lo que provocaría la definitiva pérdida de competitividad de la industria, ya muy castigada desde la “liberalización” del sector energético en 2008, cuando se inició una escalada de precios superior al 60 por ciento.

Por último, advirtió de que cada país debe diseñar su política industrial y de que la actual crisis ha demostrado que los países con una industria fuerte han resistido mejor la crisis.

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