Usted está aquí: InicioCiclos CombinadosCiclos CombinadosCentrales de Ciclo Combinado EN PELIGRO

Centrales de Ciclo Combinado EN PELIGRO

Las eléctricas presionan al Gobierno para que busque una solución al infrautilizado parque de centrales térmicas de ciclo combinado que hay en España. La creciente entrada al sistema de las renovables y la caída de la demanda eléctrica ha provocado que sitúen su factor de utilización por debajo del 10%, muy lejos del 52% de hace sólo cinco años.

La patronal ya ha advertido de que es «muy probable» que alguna instalación tenga que «hibernar». Las plantas de Asturias, Murcia y Galicia presentan las peores perspectivas.

El sector eléctrico español tiene  muchas dificultades y el Ministerio de Industria, con el secretario de Estado de Energía Alberto Nadal, a la cabeza, tratan de solucionarlos en una nueva fase de la reforma energética que previsiblemente estará lista no más tarde de julio.

Uno de ellas es la situación de los ciclos combinados, que en palabras de Eduardo Montes, presidente de Unesa, es «un drama para las eléctricas y para el sistema».

Industria ya está estudiando una reforma para que se puedan parar los ciclos combinados durante un periodo determinado.

El proyecto contempla que las centrales de gas –y quizás también las plantas termosolares y fotovoltaicas- puedan desconectarse de la red durante cuatro años, momento a partir del cual se espera que la demanda de electricidad cambie el rumbo.

Así, en su deseo por combatir el déficit de tarifa, el Ministerio disminuiría la factura de los pagos por capacidad que reciben las centrales de gas por garantizar el suministro y que se aproxima a los 1.500 millones de euros. Por su parte, las eléctricas se ahorrarían los gastos de operación y mantenimiento (13.000 euros/MW) y de peaje de gas (24.000 euros/MW).

La reclamación inicial de las compañías era elevar los pagos por capacidad hasta una cifra próxima a los 55.000 euros, según fuentes del sector, de forma que fueran las renovables las que se hicieran cargo de parte de estos costes. Una opción que el Ministerio habría descartado ante la amenaza de un nuevo aluvión de litigios por parte de las energías verdes. Así las cosas, la realidad es que los ciclos combinados están en peligro.

En 2012, esta tecnología representó el 14,1% del total de la demanda de electricidad, frente al 34% de hace sólo cinco años.

Una tendencia a la baja  que se ha incrementado en estos primeros meses del año y que, mientras la crisis no remita, se prolongará.

En el primer trimestre, la demanda de gas natural para generación eléctrica se contrajo el 43,3%.

¿La causa? Los fuertes vientos y lluvias de los primeros meses del año, que han aupado a la energía eólica y a la hidráulica como principales generadores de electricidad de España .

900 horas de funcionamiento

A pesar de este mal arranque de año, la previsión de Enagás,  es que esta caída se limite al 10% en el conjunto del ejercicio. Un descenso que se sumaría a los registrados en los últimos ejercicios. En 2012, los 67 grupos de ciclo combinado que había en España demandaron un 23% menos de gas natural, hasta los 84.600 GWh  (gigavatios hora), un nivel que no se alcanzaba desde 2004. El desplome se eleva hasta el 54,9% en comparación con 2008, cuando se consumieron 187.468 GWh.

La actividad de los ciclos combinados está bajo mínimos. En 2008, el factor de utilización se situó en el 52%; el año pasado cayó hasta el 19%. Y en el primer trimestre trabajaron por debajo del 10% de su capacidad. Como denunció recientemente Montes, estas centrales están funcionando por debajo de las 900 horas, cuando fueron pensadas para hacerlo 5.000 horas.

La enorme entrada de las renovables y de la hidráulica en el sistema eléctrico, que tienen prioridad frente a las tecnologías convencionales, ha deteriorado el peso de los ciclos combinados, imprescindibles para garantizar el suministro cuando las energías limpias no son capaces de satisfacer la demanda. En concreto, los ciclos combinados, que suman una potencia de 26.251 MW (el 25% del total), aportaron el 14,1% de toda la electricidad consumida en 2012 y en el primer cuatrimestre este porcentaje se ha limitado al 8,2% (5,3% en abril), según los últimos datos de Red Eléctrica de España (REE). Niveles muy alejados del 34% de 2008 o el 29% de 2009.

Mientras la demanda no se recupere, la hibernación de algunos ciclos aparece como la solución más lógica. Ahora bien, el problema está en determinar que centrales deben de parar. Las eléctricas no se pronuncian sobre este tema. No obstante, sólo con comprobar los resultados  del último informe sobre El Sistema Gasista Español que publica Enagás podemos hacernos una idea de cuáles son los ciclos combinados que tienen problemas.

Ciclos Combinados en España

Sólo 13 Comunidades Autónomas, (Madrid, Cantabria, Castilla y León y Extremadura no tienen ninguno) acogen a los 67 grupos de ciclo combinado que hay actualmente en España.

Aunque no hay datos concretos de cada central, el informe sí los recoge por autonomías. Sólo la planta de Arrúbal en La Rioja y las tres del País Vasco en conjunto (Bahía de Bizkaia Electricidad, Boroa y Santurce) elevaron la demanda de gas natural el año pasado, con un crecimiento del 37,3% y 21,4%, respectivamente.

El resto de Comunidades Autónomas redujo la demanda, que de media bajó el 23%. La central de Soto de Ribera, en Asturias, registró la mayor caída, del 55,7%.

Las tres instalaciones de Murcia consumieron el 42,2% menos y las dos de Galicia el 39,6% menos. Mientras, las plantas de Castelnou y Escatrón, en Aragón, cedieron el 32%; las de Castejón 1 y Castejón 2, en Navarra, el 30,3%; las siete de Andalucía, que suman 16 ciclos, el 28,8%; y las de Castellón y Sagunto, en la Comunidad Valencia, el 28,7%.

Por debajo de la media se situaron las dos centrales de Endesa en Baleares, Cas de Tresorer y Son Reus, que en conjunto rebajaron la demanda de gas natural el 19,3%; Aceca, en Toledo, que lo hizo el 18,7%; y las seis de Cataluña (tres en Barcelona y tres en Tarragona), que consumieron el 12,5% menos.

 

Go to top